martes, 10 de mayo de 2016

EL AMAR



EL AMAR

El amor. Nace para crecer entre la sutileza de verse lleno de verdad, de dulzura, de calidez, bordeando a la locura para sentirse pleno entre las potencialidades y vestirse con un traje multicolor.

El amor. Desde el corazón brotan sensaciones de magia, coquetea con el donaire y se acuesta en la cama de la honestidad, detesta a la estúpida mentira que se quiere colar entre las sábanas mientras duerme plácido en los brazos del respeto.

El amor. Es el amigo fiel de la inocencia, seduce sin reparo a la pasión y se desnuda cual puro y virginal ante la mirada penetrante del deseo, que en silencio espera que la noche llegue, para que alrededor de unas copas de vino, comience la faena.

El amor. No es arrogante ni miserable, es sutil y encantador, es sublime y profundo, es de dos en un mundo creado para hacer brillar al otro, que haciéndose yo, se amalgama entre las letras de un “ya llegaste”, “te esperé”, “¿me amarás?”.


El amor. Es  tan benigno que perdona, escucha, comprende, se enaltece y hace vibrar cada momento con la más sencilla sonrisa, con la mirada encantadora y en el cada instante de un día, llena la cabeza de los recuerdos más hermosos y románticos que se haya vivido.

El amar. No es ofensa ni humillación, no es tristeza ni dolor, no es engaño ni maltrato, no es irrespeto ni amargura, no es un juego ni no decidir, no es una iletrada ni una espera en la noche a que tus sueños se vayan por la alcantarilla del patio de atrás.

El amor. Es crear, es compartir, es un cantar bajo la lluvia, es un rozar de manos y maravillarnos como la luna cambia de color, es verte sonreír y hacer que tu entrega se haga pluma que se eleva donde no haya tiempo y ni memoria.

El amor. No solo son dos palabras, que se pronuncian en un instante de efervescencia, es un sentimiento profundo del alfabeto, con una mezcla de locura, de aventura, con un dar sin pedir y con un vibrar desde el corazón.

El amor. Es una esplenda bondad que se extiende por todos las esferas del universo de los sentimientos, no es aquello que se quiera sentir, es un sentir sin querer que se apropia de todo tu ser, desde los pies hasta la cabeza.


El amar. No es herir y tampoco gritar, es verter toda nuestra identidad dejando en el otro nuestra esencia en todo lo que hacemos, es secar con besos las lágrimas derramadas por el daño causado, es dar respuestas y no problemas, es dar seguridad y no dudas.

El amar. Es dejar de pensar en el yo para empezar a pensar en un nosotros; es apostar todo, como en un juego de póker, asumiendo el riesgo de quedarse sin nada; es decir un “hola” con un tono diferente y nunca destrozar el corazón de la persona amada.

El amor. Cuando es verdadero no deja de soñar lo inalcanzable y espera siempre lo imposible, es mantenerse firme en las adversidades y prometer desde lo más profundo de su ser que, las discusiones solo serán cosas del pasado y no volver a cometer los errores otra vez.

El amar. Es extrañar, es desear, es pensarle las veinticuatro horas del día y unos minutos más, es recordarle desde que estás despierto hasta que duermes, es sentir su piel aunque no esté cerca, es volar con la imaginación a los lugares donde solo caben los dos.

El amor. Es un sentir de los dos para los dos y entre los dos, y como dice la canción: “es un espacio donde no hay lugar para otra cosa que no sea amar, es algo entre tú y yo”.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

jueves, 5 de mayo de 2016

DESDE UN SUEÑO



DESDE UN SUEÑO

Mi emoción hoy se hizo grande, cuando entre mis brazos te tuve, tan pequeño, tan frágil, tan lleno de vida, tan precioso cual lucero del atardecer, tan inocente como el primer beso dado en el pasillo de la casa grande de los abuelos, tan suave como la primera caricia ofrecida en pleno mes de marzo, tan tú, como única creación de Dios.

En una noche del tercer mes, del año decidido, entre las miradas fijas y un deseo ofrecido, las ganas del amor pensado en un tercero, se hicieron realidad. Ella sonriente, yo condescendiente, ella intrigada, yo amoroso, ella puesta en plena, yo sutil en la intimidad.

Los días pasaban en la normal tranquilidad, una convivencia, yo llegaba y una noticia en la cama: “Gracias por darme tanta felicidad, por sembrar en mí la semilla de la maternidad. ¡Vamos a ser padres!”. Mis ojos se aguaron, mi corazón se hizo bomba, mis piernas se hicieron tranvía y un abrazo de felicidad plena envolvió a aquella doncella que llevaba en su vientre mi más magnánima alegría.

Los meses transcurrían y desde adentro él se manifestaba, mi voz le estimulaba y hasta la música de Mozart se mezclaba entre las sensaciones, sus pataditas, sus movimientos, y otra lágrima rodaba, un cuarto se organizaba, el azul resplandecía, unos pequeños atuendos empezaban a llenar un closet y una ecografía confirmaba que era varón.

Santiago, Randhy Stephens Von Stoff, Alejandro, unos nombres empezaban a darse vuelta, te empezaste a hacer realidad desde aquél sueño que un día se habló, en mi rostro se dibujaban sonrisas, sin la presencia de tu ser, ya llenabas de luz nuestras vidas, la ansia crecía, y la historia de una nueva generación se abría camino.

El día estaba en las vibraciones, el mes onceavo hacía su aparición divina, una nueva maravilla de la naturaleza estaba por llegar, nervios, alegría, llanto, los pasos iban y venían, una camilla, una bata, los minutos no cesaban, la angustia se apoderó de mi ser, un ¡YA NACIÓ! Fue el grito apoteósico de esa noche.

Un dieciocho se erige como el número de la fantasía, le veo y sus ojos expresivos hacen que mi ser estalle de gran emoción, que los minutos sean eternos, las luces se apagan para que él brille en medio de la oscuridad que fría y simple permanecía, mi voz se quiebra y unas lágrimas de solo dicha, ruedan por mis mejillas limpiando el cansancio y resplandeciendo mi gozo de ser papá.


Una camita con sábanas frescas y calientitas le reciben, una mirada que se centra en querer identificar, unas enfermeras que lo atienden, un himno de Gloria se eleva a lo más excelso, una familia que ora por su salud y unos ojitos que se van cerrando, suave, lentamente, hacen de éste angelito que llega desde lo más eterno que sea mi más puro y casto amor.

Las horas pasan y su sonrisa ya se dibuja, unas muecas y el amor crece, tenerte en mis brazos es la más magnánima sensación, me has hecho valorar la vida, me has hecho creer que todo tiene sentido, me has hecho sentir que existen amores verdaderos, me has hecho reír con locura, me has enseñado que hay una vida plena después de ti, me has enseñado que los sueños cuando están bien estructurados son la más bella realidad, me has permitido realizarme como hombre, me has colocado la etiqueta de papá.



Los pañales, los teteros, el llanto, el hacerte dormir en mis hombros, en mi pecho, el acariciarte mientras cerrabas tus ojos, contarte un cuento, hacerte una canción, enseñarte el mundo a través de mis manos, besarte, escuchar juntos a Beethoven, aprender a ver juntos dibujos animados, verte gatear, tus primeras caídas, de nuevo el llanto, sílabas sin pronunciar y un eco del gran amor, no para de estallar.

“Todas las noches,
Y bien de noche,
Yo a mi hijo le voy a cantar
Una canción, que hable de hadas
Donde los sueños se hacen realidad”

Si debo agradecer algún día a Dios, es por haberme permitido ser el padre de tan grande maravilla, por haberme puesto en tu camino, por haberme hecho crecer a tu lado como ser humano, como persona, como profesional, como ser social; debo agradecerle a Dios por haberme regalado tu presencia, por haberme hecho sentir de ésta manera tan infinita, por las lágrimas derramadas, por las risas esbozadas, por las caricias ofrecidas, por los besos dados, por el abrazo de la noche, de la mañana, por ser tu mi hijo, mi hijo amado.

Fuiste mi más bello, armonioso, benigno, angelical, tierno, dulce y deseado sueño y hoy eres mi más bella, armoniosa, benigna, angelical, tierna, dulce y deseada realidad.



Roxanne

(Gustavo Gómez Reyes)

jueves, 14 de abril de 2016

CUERPOS VOLANDO


CUERPOS VOLANDO

Las horas de la tarde esperaban por el encuentro final, el encuentro que sellaría de una vez por todas la magia entre los dos, entre tú y yo.

El viento se asomaba como fiel testigo de ese nupcial momento donde unos cuerpos deseosos de estar juntos por fin iban a ver realizado la amalgama en que la pasión y el deseo que estaba reservado para esas épicas horas, para ese cruce de miradas y besos, fuera una realidad.

Una sábanas frescas, una música que describía el segundo a segundo, una habitación decorada con los paisajes más eróticos, un silencio que nos arropaba, unas miradas que se hacían más penetrantes y unas caricias que dejaban ver la entrega que se vendrían, eran la periferia de ese hoy.

Tu cuerpo de mujer, blancas colinas y muslos blancos quedaron a la espera de ser poseídos por este cuerpo labriego, que permitía que los pájaros que tenía en sus manos huyeran hacia ti, se escaparan, para sentir si tanta belleza y magna maravilla de la creación eran realidad.

Empecé por besar tus labios, rodeé tu cuello y tú como un jaboncito te ibas derritiendo entre mis brazos, tus protuberantes caderas y tus firmes glúteos se preparaban para un derroche de pasión.

Con tu mirada me decías que te envolviera en ese fuego vivo que mi piel emana y mi aliento se prende como un velo que rodea tu cintura, mis dedos se enredan entre tus cabellos, la frescura de tus labios humedece mi piel cansada por los años y se da inicio a lo más sublime entre nuestras carnes blancas que se alza como aquél mármol de estatua desnuda a la máxima expresión del amor jamás vivida.

Aún parados al lado de la cama, mis manos bajaron hasta tus senos caldeados, mis pupilas se ampollaron en los vértigos de tu esplendorosa figura, mis nervios recorrieron tu cuerpo como sensación única de quien quiere subir a la montaña rusa, me recibes como al viento la vela, tu olor se empieza a impregnar en mi piel y te empiezas a convertir en mi todo, en mi única.

Quiero hacer un largo viaje desde tus pies hasta tus caderas, llegar hasta esas colinas de color blanco y aureolas rosaditas para luego descender por toda esa sabana hasta llegar al cráter rosa de fuego humedecido que se encuentra en medio de tus dos cordilleras.


Eres esa hermosa mujer de dulzura joven, que como polen recién transportado por el viento, te extiendes sobre las sábanas blancas que esperan para empezar a arder, mi cuerpo bohemio se posa sobre el tuyo, queriendo devorar el fruto ignoto que habías guardado para mí, el movimiento cadencioso de nuestras caderas se amalgamaron de manera uniforme y en un solo ritmo, se dio inicio a lo que suena como la sinfonía jamás tocada, superando las maravillas de la naturaleza.

Se iluminó la habitación y con la gloria de nuestra emoción celeste, se hacen una nuestras almas y nuestros cuerpos, la sonrisa no se detiene y tus senos pegados a mi pecho, van siendo testigos de cómo va entrando en tu cráter rosa, erecto el árbol de la felicidad y ese sueño de ser mía y yo ser tuyo, ya dejó de ser una fantasía.

Mientras nos vamos fundiendo gota a gota, te voy amando toda y entera, porque ese olor que es solo tuyo y que encontré para mí, hacen que la claridad de mis ojos se reflejen en los taciturnos tuyos, y nuestros labios trémulos se van encendiendo como llamarada en un apasionado beso, mientras los gemidos de un ascenso se van apoderando de tu cuerpo, que empieza a temblar, como un desdoblamiento de emociones.

Tus senos erectos y mis manos en tus muslos, tu respiración agitada y nuestras gotas de sudor mezclándose sin parar, son el complemento ideal mientras mi vibrador humano penetra una y otra vez tu carnosa pulpa en un perfecto engranaje, con la posición perfecta, la inclinación debida, logrando así que la sabia naturaleza nos reciba en la cúspide del amor.

Tu cuerpo y mi cuerpo se contorsionan en todas las posiciones creídas y las que nos creamos, el sudor se convierte en el aroma ofrecido para el amor, unos gemidos se hacen presentes, tu cuerpo tiembla, las sábanas nos liberan para que juntos vivamos el volar, nuestras almas se encuentran, miramos desde arriba como la pasión nos sostiene, un tú y un yo no existe, solo un nosotros amalgamado mucho más allá donde ninguna pareja de amantes ha llegado, tu mi potra, yo tu semental.


Nuestros cuerpos descienden sin dejar enfriar el calor que sigue vivo, los corazones aún siguen acelerados, la habitación que se hizo el templo de lo sagrado se ha vestido de colores llama, los espejos se opacan y una sonrisa infinita desplazan a la Mona Lisa y en un cuadro de Rembrandt el amor se pinta.

Vamos por más, deseo cuatro y por qué no cinco, mis fuerzas y deseo se recargan como un fusil en ráfaga, tu deseo es el mismo que tiene la vida de vencer a la muerte, las caricias no paran de rodearnos, tus manos en mi bálano, las mías en tu carnosa pulpa y la pasión arde como lava de volcán, la erección aparece de aquí y de allá, y de nuevo las flautas suenan para ubicarnos una vez más en el edén.

Ahora si podríamos decir que conocemos nuestros cuerpos en totalidad, porque un suave recorrido que haces con tus manos aceleran mi ser en toda su esencia, qué placer poner mis dedos en tu clítoris y lograr encontrar el punto exacto donde te sientes volar, que placer que tus manos sientan el calor de mi falo y que un movimiento que invita a tu boca a acariciarlo, logren que emane un delicioso maná de sabor a gloria que hace poner en órbita tu excitación.

Hoy hasta un TE AMO se queda corto con toda la mezcla de amor, pasión, deseo, locura y sexo fundidos en dos cuerpos que se hicieron uno, para escribir la página dorada de una historia de dos amantes, que enredados entre sábanas, moldearon sus nombres con sangre, sudor y simiente.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

miércoles, 6 de abril de 2016

NO MÁS TE AMO

NO MÁS TE AMO

No me digas más TE AMO
Mientras tú estés atada a tu pasado,
Mientras mis labios te recuerden otros besos,
Mientras los espacios que te ofrezco
Sean para que revivas lo que no sueltas.

No me digas más TE AMO
Mientras la soledad habita entre nosotros,
Mientras el viento coquetea con el frío,
Mientras mis caricias solo avivan
Tu ayer de nuevo en tu piel.

No me digas más TE AMO
Mientras el silencio hace un gran hueco entre los dos,
Mientras tus palabras solo sean palabras
Y no una promesa por cumplir,
Mientras tu pensamiento no esté aquí.

No me digas más TE AMO
Mientras tus ojos brillen pronunciando otro nombre,
Mientras mi intimidad no sea tuya,
Mientras la pasión solo sea un escrito,
Mientras tu credo no sea Yo.

No me digas más TE AMO
Hasta cuando mi Yo sea un Tú,
Hasta cuando tú vivas un nosotros,
Hasta cuando la pasión sea nuestro postre,
Hasta cuando tus poros respiren en mi piel.

No me digas más TE AMO
Hasta que mi nombre no esté tatuado en tu corazón,
Hasta que no vibres y eleves tu ser
A la máxima esencia del amor
Donde solo existamos los dos.

Roxanne

(Gustavo Gómez Reyes)

martes, 22 de marzo de 2016

UN PARAÍSO PARA DOS


Hoy la luna estaba más hermosa que ayer, el firmamento se había vuelto cómplice de la majestuosidad de la luna, la ciudad estaba vestida de gala, el paraíso era real, y un par de enamorados, dejaban volar por un instante su amor, para que se contagiaran todos los presentes, para que la magia se hiciera una y para que en ese entonces, solo llovieran abrazos y caricias.

Todo empezó con un encuentro fuera de ahí, un voltear de calles, una salida ligera de emociones, y un sonrisa plena en cada palabra, mientras el silencio se iba haciendo presente entre los presentes, el agua mojó las horas que se iban desapareciendo con el pasar de las manecillas y de la puesta del sol.

Un pensar ligero y la decisión se tomó, una ruta empinada y las miradas se centraban en el hermoso paisaje que se desnudaba al devorarse los kilómetros, la entrada congestionada, cientos de miradas en el escenario y un Cristo se erige como el testigo fiel de lo que se iba a confesar.

La noche poco a poco hizo su aparición, el viento frío con sus corrientes venía de un lado y de otro, su cabello libre se movía seduciendo el espacio, la ciudad que desde los lejos se hacía presente, era la primera invitada para un momento lleno de locura, deseo, romance y mucho amor.

Descendimos hasta donde la oscuridad podía permitirnos, descendimos hasta donde el viento coqueteaba con nuestros cuerpos, descendimos hasta donde la ciudad se hacía más hermosa, descendimos hasta el mismo principio del amor, descendimos hasta donde las caricias se hacían palomas, descendimos hasta donde los besos se hacían eternos, descendimos hasta donde las miradas fueron un presente que superó un pasado y dejaba venir un venturoso mañana.

El momento se fue haciendo único, todo se amalgamó de tal forma que la sonrisa que ella siempre tiene, hiciera brillar el paraíso, sus manos se extendieron hasta mi rostro, que necesitaba un eterno en ese instante, sus palabras aparecieron tímidas, a veces frías, a veces cálidas, a veces, como casi siempre, solo apareció el silencio.

Un primer beso rozado en la mejilla, dejaba ver que el viento solo era un visitante; un segundo beso, dejaba ver que un deseo podía asomarse; un tercer beso, selló las ganas de hacer de ese momento el más bello jamás vivido entre los dos.


Poco a poco los minutos van apareciendo para torpedear el fantástico inicio de una noche que se vistió con azucenas, que se rodeó de deseo, que se llenó de intrépida conexión entre sus miradas y sus abrazos, que bailó un vals por primera y única vez para los dos, que se lució con adornos simples para hacer la entrada triunfal a la casa del amor, que tomó del día su luz y de las fantasías, toda la energía necesaria para que ese breve instante, fuera el más recordado, porque por fin ella, era ella en su plenitud, no había pasado, no había miedos, no había sino ese momento para los dos.


Y de nuevo la belleza de la ciudad se contempló en todo su esplendor, un titilar de luces y secretos, venían como ráfaga envolvente para sellar un encuentro que se pintaba como el más puro y casto de los sentimientos, porque para él, esa noche era propia de los dos y para ella, él creía que era igual.

Unas estrellas vestidas de azul, con el credo de cenicienta, se paseaban en el ancho espacio para ser testigas fieles de aquel encuentro shakesperiano, que sin ser aduladores, podría ser, la versión más corta y completa de “el sueño de una noche de verano” y porque no, el complemento de una oda al amor de la canción “el amor”.

Para él ha sido lo más bello jamás vivido, para ella, podría haber sido igual; para él, fue el encontrarse entre las mismas nubes y el cielo, para ella, pudo haber sido igual; para él, fue el darse sin esperar, para ella, a lo mejor fue igual; y él, por primera vez, sintió que ella era ella, que no fue un ser lleno de pasados que no la dejaban ser libre en su expresión del sentir, ni tampoco los miedos vacilantes que según ella, son los causantes de que su amor no se de en plenitud; para él, el escucharle oír por primera vez un recital de amor, fue un susurro que danzó en la más dulce de las estaciones y que él esperó por tanto y tanto tiempo, que de pronto sea el recital final.

Las miradas no dejan de hacer un repaso por los rostros, las caricias se suavizan cada segundo con más intensidad, los besos se avientan, y un corrientazo pasa por el cuerpo de él, que insinúa una noche completa, pero se da cuenta que ella no es de osadía, y para no frustrar lo que se había vivido, bastó con recordar que no habían más invitaciones que fueran a recibir un NO.

El firmamento cada vez se despejaba más, la luna estaba en plenitud para esa noche, la ciudad se compenetraba aún más, los breves silencios eran propicios para un abrazo intenso, para un beso sin restricciones, el frío viento que seguía en su faena no quería perderse un solo instante de la vibración emocional que propasaba lo natural, el mágico lugar que estaba vestido de colores y de un brillo especial, tomaron partida en ese primer y único encuentro libre de tiempos, de pasados, de miedos y de dudas.

Él leyó alguna vez que “Nada es para siempre” y que todo buen o mal momento tiene un principio y un final, que los ojos se cierran y se abren sin cesar, que el corazón no va a dejar de palpitar, que los shows de magia son breves y por ello son especiales y fantásticos, que la verdad ahí pronunciada se quedaría en el recuerdo de que una vez se pudo vivir y sentir como nunca se había sentido, que ella pudo por fin ser ella, así hubiese sido por unos minutos, que sus besos fueron entrega libre, que sus caricias fueron manantial de amor, que sus miradas fueron la proyección de esa luna cómplice de los dos.
Un poema pasaba por su cabeza, una sonrisa le agradecía por ese momento, él era consciente que como ese momento no habrán dos, por eso, quiso plasmarlo sin dejar detalle, sin dejar un solo segundo por fuera, sin dejar de vivir ese momento.


Gracias por cada segundo de éste día,
Gracias por tu sonrisa y en especial,
Gracias porque hoy te sentí como nunca te había sentido
(Ah! Bueno, fue el efecto del frío)
Entonces gracias a los dos: a ti y al frío.

Y como si la magia fuera un cupido, ella deja ver que su emoción y su primera vez siendo ella, también tenían su encanto y su Benedetti.

Gracias a ti mi cielo por esos momentos
Tan bonitos que vivimos,
Gracias por regalarme tu calor,
Por darme tus besos,
Por ofrecerme tu amor,
Por ser ese gran motivo de felicidad,
Amor y pasión.
Gracias por hacer que solo sea yo,
Por hacer que confíe en mí.
Gracias por permitirme vivir estos tiempos contigo
Y por los que nos vendrán juntos.
Que sea la fuerza del amor
Quien nos una cada vez más.
Que sea el amor quien alimente más este sentimiento.
Que sea el sentimiento que nos de vida.
Que sea la vida quien nos de los días para estar juntos.
Que sea un juntos que nos dure toda la vida. (N.G.)

La noche llega a su final y la realidad vuelve a su normalidad, hoy el frío de la soledad se hace inclemente, su voz no está, su mirada estará en otro lugar y con otros protagonistas, sus sonrisas no serán para mí, sus caricias tendrán otro rostro y de sus besos no sabría decir.

Lo que sí sé, es que ese paraíso, por una noche, por unos minutos, fue el más bello paraíso para los dos. Y en esa noche, hubo un TE AMO real.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

sábado, 12 de marzo de 2016

BESO PARA UN FINAL



BESO PARA UN FINAL

Con el silencio apareció la noche,
Las verdades que se esperaban
Vacilaron con el viento
Y en el frío del momento, una lágrima se escapó.

Los minutos se aceleran,
Un beso se da sin garantía de lo eterno,
Las sillas de un coche son la antesala,
Y el recostar la cabeza es su esperanza.

Otro beso abre la duda de la permanencia,
El frío se intensifica y golpea como puñal
Cuando él con el corazón partido decide no más,
Mientras acaricia su rostro angelical.

Las lágrimas hacen caudal,
Sus manos no se separan y piden una vez más
Que no la deje, que le perdone
Mientras el silencio tortura sin piedad.

La magia de las noches anteriores
Fue esquiva aun habiendo amor,
El reloj no detiene el tiempo
Y un te amaré  los rodea sin mediar.

La lluvia empieza a caer sin cesar,
Las lágrimas no paran de rodar,
Un beso aparece de nuevo en el final
Y la mirada fija queda para enmarcar.

Una caricia, y un suspiro,
Dejan una puerta abierta
En esta noche donde el corazón
Quisiera no latir más.

Sin reproches, sin dureza,
Con la misma ternura,
Como cuando llegó el amor,
Se da un beso para el final.

Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

lunes, 7 de marzo de 2016

BELLA MUJER




BELLA MUJER

En la noche donde la verdad se hace real,
En la plenitud de la esencia misma,
En el credo donde tu presencia es única,
Te haces tú, bella mujer.

En la tarde donde el viento es tu cómplice,
Con recelo y en entrega,
En el mismo inicio de la idea propia
Te apareces tú, bella mujer.

Con la claridad de la ternura,
Con el tesón de una valiente,
Con el silencio adornando tu cuerpo
Te creces tú, bella mujer.

Con los pétalos salidos de tu piel,
Con la firmeza del ser que tiene palabra,
Con tus labios húmedos del amor que posees
Te elevas tú, bella mujer.

En la grandeza de lo permitido,
En la sencillez de lo vivido,
En el ir y venir de los años,
Te vuelves tú, bella mujer.

Con tu vientre ofreces vida,
Con tus manos regalas caricias,
Con tus ojos das luz
Por doquiera que vas, bella mujer.

En tiempo presente,
Entre sábanas y pasión,
Entre besos y alegrías
Existes tú, bella mujer.

Entre el uno y el uno
Como único ser
Te encuentras tú,
Bella mujer.

Roxanne

(Gustavo Gómez Reyes)

miércoles, 2 de marzo de 2016

EN UN DÍA COMO HOY

EN UN DÍA COMO HOY

No es en primavera donde florecen las flores,
No es en verano cuando se hacen las vacaciones,
No es en otoño cuando se hermosean los parques,
No es en invierno cuando se blanquean los rocíos;
Es el instante mismo en que tu mirada
Se despliega por cada lado y rincón
Del pequeño cuarto donde nos encerramos para amarnos,
Para decirnos cuánto nos amamos,
Para calcular cuánto es el tiempo permitido
En las tardes y en las noches vírgenes y sedientas
Por una gota de amor que permitimos destilar.

No es con los números con los que aprendí a sumar,
No es con el alfabeto con que aprendí a escribir,
No es con la geografía como me logré ubicar,
No es con la biología como entendí nuestro ecosistema;
Es con tu forma de hablar como descubrí el universo,
Ha sido con tu sonrisa como navegué los siete mares,
Es en tus manos donde se siente el sumar y el multiplicar,
Es con tus gestos como se expresa mejor
El español y las otras áreas del conocimiento,
Donde la materia que más me gusta, eres TÚ.

No es en el descanso donde me relajo,
No es en las lúdicas donde me ejercito,
No es la salida el momento que más disfruto,
No es en la cama el lugar donde más sueño;
Es en tu cuerpo suave y fresco
Donde me anido como recién capullo,
Donde me elevo en la máxima capacidad de mi Yo,
Encontrando el lado exacto del TE AMO,
Que se dibuja como una canción de Perales,
Y en un beso que no nos hemos dado,
En un día como hoy, entre las cuatro y las seis.

Roxanne

(Gustavo Gómez Reyes)

martes, 2 de febrero de 2016

BIENVENIDOS A UN AÑO DE EXCELENCIA ACADÉMICA


Llega Febrero y con él otro año lleno de expectativas, de incertidumbres, de aventura y sobre todo, de esperanza de ver alcanzar el tan anhelado sueño de ser bachilleres, un sueño que se ha venido trabajando desde que éramos unos críos, un sueño que ha tenido altas y bajas, un sueño que por tener muchos matices, ha logrado hacer que maduremos un poco y veamos con más seriedad, compromiso y responsabilidad, el estar éste año en el grado ONCE.

Las diferentes asignaturas esperan por cada uno de ustedes: la que les va a elevar el nivel cognitivo de la apreciación de los números, la que les llevará por el mágico mundo de las ciencias, la que les hará eximios deportistas, la que les elevará el espíritu a su máximo nivel, la que les llevará por las ondas de las letras y la que les hará intelectuales desde Grecia hasta Occidente.


El sol inclemente espera desde las seis, los salones empolvados y un tablero impecablemente blanco anuncia que una tinta ansiosa está por usarle y depositar en cada espacio todos los conocimientos que se quieren compartir.


Las horas andan a una velocidad exagerada, el timbre espera por hacerse notar, los pasillos extrañan el bullicio, los parques desean volver a oír las historias que se cuentan en sus orillas, las risas que aún quedaban en las paredes se han desprendido, en la tienda un café, un jugo y una papa y el volver a las aulas es la más grande alegría.

Genera gracia saber que estarán ustedes de nuevo con las ganas que los caracteriza sentados en los pupitres esperando que las clases empiecen, que las charlas, los vídeos, los talleres y las tareas se conviertan en su quehacer diario, que el susurro de una buena nota se vuelva viral, que la angustia de una recuperación no sea constante éste año lectivo y que solo habrá de manera permanente, notas de excelencia por doquier.

La espera terminó, y los meses de éste año aguardan con celo que cada día sea una fiesta, que el compartir se dé entre todos sin titubear, que la responsabilidad sea una amiga inseparable, que el respeto sea el mayor confidente y que la cordura de la educación se sume a la locura de la exigencia para que los resultados sean los anhelados.

¡BIENVENIDOS A UN AÑO DE EXCELENCIA ACADÉMICA!

Lic. Gustavo Gómez Reyes
Docente de Filosofía

lunes, 25 de enero de 2016

TU PERSONALIDAD


Este uno de los temas en los cuales se ha vuelto polémica, y muchas personas están a favor en esta teoría, pero de todas formas se dará a conocer para que cada quien saque sus propias conclusiones. Como estudios afirman, que no solo nuestras acciones o forma de manejarnos en nuestro entorno muestran nuestra forma de ser.
Por otro lado tambien se puede conocer una persona es a través de sus rasgos físicos los cuales desvelan estados emocionales, personalidad, gustos , aflicciones tanto psicológicas como físicas, posibles enfermedades,si es un ser activo o no ,etc.
Existen formas en el que se puede decir que las diferentes partes del cuerpo las cuales se puede uno basar para develar aspectos de la personalidad, pero para este experimento solo presentaremos uno de los mas efectivos y acertados que es del dedo anular.
Si te das cuenta que tu dedo anular resulta muy diferente tanto en tamaño como en forma al de tus amigos, esto de debe que ambos poseen personalidades diferentes por que se te presenta a continuación importante puntos que hacen de la personalidad única e irrepetible.
A: Cuando el dedo anular es más grande que el dedo índice.
Estas personas se caracterizan por ser sensatas y encantador. En situaciones de tensión o de desacuerdo con otra persona pueden ser muy agresivo e imponer sus puntos sin importar otras opiniones, pero también suelen ser compasivos. Mucha gente los admira por tener una personalidad de luchadores que pelean por sus objetivos pero que también son muy caritativos y suelen prestar ayuda sin titubear si lo necesitan.

B: Cuando dos de sus dedos índice y anular son del mismo tamaño.
Estas personas generalmente son muy exitosas en cualquier trabajo que tengas debido a sueficiencia y seguridad , aunque no se les da bien estar al frente de un grupo de personas. Ellos luchan duro para lograr sus objetivos y, a veces prefieren trabajar solos para ello, pero no son en absoluto personas introvertidas.


C: Cuando tu dedo indice es mas grande que el dedo del anillo
Esta clase de personas son de fácil trato y muy tranquilas. Son del tipo que todos recuerdan con cariño, siempre reviviendo un recuerdo de algún trato o acto amable que esta persona haya tenido. Nunca quieren ningún tipo de problemas. Pero si alguien logra irritarlas, le mostrará la fiera que hay dentro suyo.

http://erescurioso.info/2015/11/tu-dedo-anular-puede-develar-tu-personalidad/#