viernes, 23 de septiembre de 2016

SEMANA POR LA PAZ EUSTAQUIANA

Con éste vídeo realizado por las docentes de las sedes de primaria de la Institución Educativa Eustaquio Palacios, se deja una evidencia de la gran labor desarrollada por las maestras con cada unos de sus estudiantes y la seriedad como asumieron el compromiso de apostar desde la escuela a ser partícipes de la búsqueda de la paz.

Sabemos que como colombianos tenemos un compromiso serio en encontrar el camino que conduzca a la paz, pero en especial, somos nosotros los maestros los que podemos hacer un gran ejercicio con cada uno de los dicentes que se encuentran en nuestras aulas, ya que desde las diferentes áreas del conocimiento podemos aportar herramientas que sirvan para que cada uno de ellos valoren y le den la importancia necesaria de saber vivir en un país en paz, donde ellos descubran que la paz solo es posible si la cultivamos primero en nuestros corazones, que es en la familia donde se pueden dar los primeros pasos, que es la vecindad donde se pueden crear lazos de amistad y ello a su vez conduzca a un camino pacifista.

Que este proceso de paz no sea el capricho perseguido para solo figurar en los anales de la historia, que no sea el oportunismo de querer figurar en un país de ciegos y sordos, que no sea la venta maquillada del Estado, que no sea la terquedad de quien se quiere hacer ver como el "mesías" de un país ensangrentado por los tantos años de violencia, que nos sea el inicio de una época peor.

Que la paz sea el corazón abierto de quien como gobernante quiere dejar un mejor país a los colombianos, que sea la humildad puesta en escena de los que saben del perdón y van aprender a comulgar con quienes fueron los asesinos de sus seres queridos y maltrataron todo un país, que sea el inicio para escribir la nueva historia de nuestro país donde se quite el estigma de país violento, narcotraficante y corrupto, que sea la oportunidad para que escribamos el nombre de nuestro país con letras doradas frente a toda la comunidad mundial.

¡BIENVENIDA SEA LA PAZ, sin condiciones, sin amarres, sin impunidad, sin juegos sucios, sin exigencias desiguales, sin oportunismo clientelista y politiquero, sin mentiras, sin armas, sin cultivos ilícitos, sin robos, con devoluciones de todo lo robado a los menos favorecidos: los campesinos!


(Vídeo hecho por la maestra Ximena Caycedo de la Sede Central - Primaria del Eustaquio Palacios)


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

lunes, 12 de septiembre de 2016

NUESTRA EXPERIENCIA V


Y la tristeza se deja ver y el llanto se alarga, la mañana suena como una tarde sin tiempo, la oscuridad de mis labios cuando no tengo tus besos se apodera una vez más mi ser trémulo y entre las risas y miradas de los que pasan por la estación recuerdo los bellos momentos de lo que una vez hicimos.

Las gotas de lluvia caen lentamente mojando mis hombros, mis pies cansados de andar y no encontrar aposento claman por la pasión de tus abrazos, mis ojos casi derretidos por la ausencia tuya que se hace cada vez más evidente, dejan ver que eres tú mi luz y mi tranquilidad.

Los vehículos rugen por el asfalto de esta lánguida ciudad que ve cómo pasan las horas sin rumbo, el té de las cinco se sirve caliente mientras por la ventana se ve pasar a la señora del cuarto piso que sacude su paraguas frente a la cera y el niño que jugaba con su pelota de colores, se ríe sin parar.


Las hojas secas que se van humedeciendo poco a poco, se adhieren a la tierra hecha barro, las bancas del parque cuentan una a una las historias de amor que en ellas se han tejido, los pájaros han decidido guardarse entre las ramas del árbol más grande y un te extraño se hace evidente.


Duerme la ilusión y un paseo de verano se recuerda entre las sábanas blancas, el frío de la noche lleva melancolía escrita con pausa, las voces de los principiantes merodean por el puente, una cerveza bien fría y unos guantes tejidos, hacen de este encuentro uno más en este escrito.

¡No te quedes dormida! Le grité desde el portón, - espera a que sean las seis para que juntos podamos ver el amanecer por esta sola vez. Ella me sonrío y dejó caer su rostro entre la almohada cubierta de sueños y a su lado el libro de la nostalgia que aún no termina de leer.

Un verso declamado cuando aún éramos conocidos, una palabra hecha para el amor, dos labios ansiosos de sellar en un beso el deseo y con la mirada fija en un horizonte, se empezó a escribir lo que sería la historia más bella que el universo de Shakespeare hubiera soñado.

Las gotas de lluvia no dejan de caer, entre ellas se confunde una lágrima, el piso recién brillado y un silencio que aparece entre los descuidos de los míos y los tuyos, lo carnal se eleva a lo más sublime y de tu cuerpo me siento preso, como una idea entre la razón.


Mis ojos se van cerrando tratando de encontrarte en el camino, las farolas de los coches pasan y pasan persiguiendo un descanso, las cortinas entre abiertas de se elevan hasta golpear las hojas que reposan en la mesa y dejan caer la ilusión de que estés conmigo de nuevo otra vez.

-¡corre tras ella suspiro alentado por la angustia de querer saber, si estás en mi frecuencia o si eres solo un despertar! Anídate y deja que la seducción de este mes elegido por nosotros sea una corriente que traiga la magia que necesitamos para hacernos uno y dejar de ser dos.

Que tu paz sea mi sosiego, que la brisa sea nuestro volver, que el esperarte sea una música tocada para sentirte recién, que mis manos sean las palomas que acaricien tu piel y que las letras de nuestros nombres no dejen de escribirse en lo que y será nuestra historia, mi querido bien.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

martes, 6 de septiembre de 2016

ESCRITO UNO


Es tormentoso pensar que hoy cuando se va un día más, nadie se detenga un solo instante para ver su alrededor hecho cuatro pedazos por la impaciencia vigilante que está esperando ansiosa ese recuerdo versado de intriga y muerte.

Y estando en ese instante al que le trato de tomar prestado por un segundo la locura y la razón fundidas, medito en lo sustancial que me resulta verme hoy vestido de verde vivo y una esperanza fraccionada.

Pasamos de los tiempos lentos, "rituales", a los tiempos rápidos, a la lógica de la prisa. El afán vino a la par de lo electrónico, de lo computarizado. Las comidas, los eventos cambiaron su "larga preparación" por lo instantáneo, lo "modular" intercambiable.

La inmediatez se nos impuso como una forma de vida, lo que no se demore demasiado, lo fácil de hacer, lo práctico, lo que constituye un resultado del salto de la "rumia" a lo "presto".


Y lo clerical no se ha escapado en este paso del tiempo, pues hemos pasado del espacio sagrado de lo "religioso", a la zona profana de lo laico.

Lo secular se impuso, no solo como resultado de la "crisis" de las instituciones religiosas, sino como la insuficiencia de los "discursos religiosos tradicionales" para comunicar su mensaje. Vivimos la "sociedad secular", una sociedad que desplazó lo religioso hacia otras zonas más "profanas", menos conventuales.

Tomo un ligero espacio para creer que estoy en un mundo más claro y menos denso, solo creo y aún así, me alejo de la realidad circundante vecina de lo que se pueda pensar, me estrecho como un canal para ver pasar la risa desmedida de mi esperanza que vestida de azul cielo, espera a que el  tren del recuerdo pase de nuevo y deje su estela de humo por ese camino viejo y empedrado, que como buen anciano enseña y se va, sin importar a que la locura algún día se canse y no siga acompañándole como ayer, como siempre.

"¿Qué le digo a la muerte tantas veces llamada a mi lado que al cabo se ha vuelto mi hermana?" Silvio Rodríguez


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)


miércoles, 3 de agosto de 2016

UN DÍA EN EL PARAÍSO


Unos árboles formando el arco de la libertad y del amor, nos reciben mientras  las llantas de un coche devoran el asfalto que conduce al paraíso, el viento producido por la velocidad y el deseo, mueven su cabello, mientras su mano y la mía se entrelazan en una descarga de pasión, nuestros ojos se encuentran y la llamada al primer beso de los dos no se hizo esperar.


Un tiempo propicio, una propuesta aceptada, una sonrisa delineada, su cabeza en mi pecho y mi ternura ofrecida en todo su esplendor; un TE AMO nos envolvía, una diferencia olvidada, otra locura sumada  y entre palabra y palabra, una coqueta insinuación, un blue jean adherido a sus caderas y a su oído mi susurro de amor, cargado de ilusiones, de sueños, mientras las caricias se asoman como un canto nupcial.


En el jardín, rosa rojas, blancas y amarillas, una tranquilidad nos atrapa, en las gradas una foto para la posteridad, una época antigua que sigue viva, una agua cristalina que en su roce produce un sonido celestial, unos árboles con historias grabadas, unos pájaros trinando versos de don Jorge y entre plantas y cascadas, un lugar escondido perfecto para que los dos dejáramos nuestra huella en esta historia de amor en la tierra de María.

Una cama del siglo pasado tendida con sábanas blancas, un cuadro del Sagrado Corazón y en el baúl, los relatos de las horas que se usaron entre viajes y dolores, entre promesas registradas en paráfrasis: “espérame Amada Mía con el olor de los jazmines” y un  “no demores Amado Mío que mis labios claman por ti”, un canto con el alba de las cinco, en los pasillos entre las bancas solo esperaba oír tu voz y en una vasija de barro, mezclamos tu nombre con el mío.



Hicimos el amor en la piedra de los juramentos, pisamos el césped de la tentación, rompimos el molde de la cena a las dos, volamos en el mágico mundo de la imaginación, mordimos nuestros labios como cerezas recién cogidas y desnudamos nuestros impulsos a la no menos sensual escena donde mis manos se posan en tus senos y tus manos se posan en mis glúteos, sintiéndonos cada vez más compenetrados, donde no existe el dos – solo el uno.

El viento sopló fuerte y la tarde poco a poco se va, nuestros besos suben de temperatura y en el rincón escondido, con el olor a hierba fresca y el sonido del agua entre las rocas, sellamos este día de amor con mi falo en tu boca, mis dedos en el monte Venus, segundo a segundo nuestros cuerpos destilando pasión y terminamos con mis manos en tus gemelas y mi semen como tu néctar preferido, así fue nuestro día en el paraíso, donde vivimos el amor como solo tú y yo sabemos.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

martes, 26 de julio de 2016

SEGUNDA CARTA

SEGUNDA CARTA

Querida Amada Mía.

En esta noche el silencio marca el camino de la soledad, mis manos se han quedado esperando que les tomes de nuevo y que un beso en ellas, sea una muestra del gran amor que me profesas.

He desnudado mi alma frente a tus ojos, he dejado que mis letras se apoderen del deseo que tengo de que ésta noche seas mía y en un suspiro, una lágrima se dibuja como principio de lo que no es.

No puedo dejar de pensar en las palabras que se quedaron sin voz, no puedo de dejar de sentir que el viento ya no sopla como ayer, no puedo dejar que mis pasos se estanquen de nuevo como el pasado mes de mayo.

Hoy, vengo ante ti, para dejarte mis sueños, para creerme tu sol, para hacer palpitar mis emociones de nuevo como la vez del mirador, para sentir que en tu mirada me puedo perder y en cada segundo, creer que no somos dos, que somos uno.

Cuídate amada mía y que el beso de las seis, sea nuestra nota de amor cada vez que haya una línea de tristeza.

Tu amado


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

domingo, 17 de julio de 2016

HOY QUERÍA VERTE


Hoy era el día en quería verte, 
quise estar de nuevo contigo, 
llenarte de besos y caricias, 
dejar mi aroma en tu piel y mirarte a los ojos 
para ver en ellos el deseo y la pasión 
que aún queda de lo vivido.

Era un día de esos, 
donde las horas no querían circular, 
el momento estaba dibujado
como una escena llena de flores, poemas,
un suave vals, unas copas de vino
y las sensaciones tan frescas 
como las gotas de lluvia a las tres de la mañana.

En mi cabeza giraban tantos recuerdos
como se pudieran elevar
en una tarde del mes de agosto,
se sumaban experiencias de esas tardes,
de esas noches, de esos instantes,
donde el calor de los cuerpos y unos labios ansiosos
se encontraban sin apuro y sin control.


Hoy era el día en quería verte,
porque tenía un sueño 
que se había construido desde la promesa aquella,
desde la invitación ofrecida,
porque extrañaba tu voz susurrada,
tu respirar pausado y aunque sueñe utópico,
extrañaba la fantasía hablada y que nunca se realizó.

Era un día de esos,
donde me vestí tan rápido 
porque la distancia es grande, 
en la radio sonaba la canción dedicada,
una llamada perdida y unas palabras pensadas
para que el encuentro fuera un fiel copia
de una tarde sentados en el restaurante Champ de mars
en la Torre Eiffel, tomándonos un café express.

En mi cabeza aún estaba la imagen
de la última vez que vi tu cuerpo desnudo
y aunque el sonar no fue un recital,
ver tus caderas y tu dorso libre,
fueron la onomatopeya elevada a divinidad,
y aunque hubo seducción sin obtención,
me conformé con besarte antes del encuentro
y que esta vez no tuvo nada de especial,
ya que fue una noche fatal.


Pero hoy quería verte,
porque deseaba volver a estar
en un estado de consciencia,
que me quitara esa tristeza y esa tibia ansiedad
de querer borrar lo que ayer se hizo mal,
pero no llegaste y quizá, no llegarás,
porque fue más fácil para ti, dañar y echarte a volar.

Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

jueves, 14 de julio de 2016

TE ESTOY AMANDO (MI PERLA)



No quedaron sola - sola las manos
que un día acariciaron
el infinito, la soledad y el paraíso.

Es eterna primavera
tu sonrisa de doncella,
que en tiempo de ébano gramitizo
con mirada tierna al amor hizo.


Vuelan como notas musicales
las palabras tímidas, sinceras y amables,
formando estrellas azules
en mi corazón, por ti adorable.

Adoro la suavidad de tu piel
y el color de tu pelo también,
a ti mi linda enamorada fiel
mi respeto y agradecimiento - bella mujer.


Por doquiera que yo voy
recuerdo tus nobles sentimientos,
más amarte hoy por hoy
es mi más bello entretenimiento.

Te estoy amando
mi ninfa y mi perla,
eres mi sueño, mi poema y mi canción,
y yo no quiero ser más tu pena
ni tus lágrimas, solo amor - AMOR.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

miércoles, 22 de junio de 2016

NUESTRA EXPERIENCIA IV


Me vestí de nuevo para vernos esta noche, para sentirme seguro que lo nuestro no será un breve instante, para tomarme un café y dejar pasar las horas, sentir el viento de las seis rozar mi rostro y en la misma sintonía, acercarme a la posibilidad de que lo nuestro es una canción escrita al lado del mar, con las estrellas como fieles testigos de cada letra, de cada alegría, de cada suspiro.

El faro de la esquina titila y las hojas secas del árbol que está al lado del parqueadero, se elevan sin rumbo fijo, como las ideas de quien siente que la lluvia es una danza que se detiene sin llevar fregadera y con las cenizas del sueño que se murió en la recámara ésta mañana, cuando el autobús anunciaba su siguiente parada.


No hay una palabra aún pronunciada, la regadera deja caer las gotas sin cesar, las tostadas están pasadas de color, las noticias en la radio anuncian que habrá un buen sol, mi corazón se ha colocado al lado donde hay calor, mis manos están frescas y mis ojos llenos de timidez por cada silencio marcado en los rincones donde una vez hubo amor.


Recojo el cuaderno donde escribí mi último poema, lo leo de nuevo y una sonrisa ligera se dibuja como de quien esconde su mañana, mis pies están ausentes, la señora del cuarto piso hace sonar sus tacones recién comprados, las tetas de doña Berenice están expuestas en la ventana y don Miguel, que no se esconde de nada, deja caer la baba como símbolo de su idiotez.

El pájaro amigo, el que me recuerda mis primeros años en la escuela, deja caer su excremento en la cabeza de don Fermín, la escoba de doña Silvia, barre por enésima vez las escaleras, la voz chillona de la niña que aún no madura, retumba en las paredes de los apartamentos y genera tal descontento, que los perros y gatos, deciden irse al parque de al lado.

Son las nueve en punto, el café está frío, miro al firmamento y una nube con figura de ángel, baila al son de mis recuerdos, la canción recién dedicada suena en la radio, un lápiz de color rueda por el piso y las lágrimas que se habían aquilatado, aparecen al lado de la cama, donde aún las cobijas, están sin tender y la toalla, aún conserva la humedad del baño de las seis.


Son ya varios meses con tus besos en mis labios, con tu mirada en mis ires, con tu sonrisa en mi legado, con tus abrazos en mi piel, con tus caricias en mi interior y con cada palabra TE AMO en los bordes de mi corazón, son tantas líneas escritas entre un te espero y mañana volveré, son tantas tardes deseando que la banca siga ahí y que el que te quedes sea un definitivo no partir.

A lo mejor solo sea yo quien ame aquí entre los dos, a lo mejor mis fantasías sean solo una burla entre tu pasado y mi sentir, más el taciturno refugio de lo vivido, seguirá adornándose para la fiesta de mi santo, y entre las caracolas y el beber una cerveza, pasan los ecos de la guerra de indiferencia que me declaraste ayer, cuando aún las mariposas revolotean por ti.

Dime que el viento sopla a nuestro favor y que el daño que me causaste, solo es fruto de tu estúpida inmadurez, que la luna no es un queso, que la duda es una oportunidad, que mis besos si te encantan, que la noche es nuestra cómplice, que nuestro hoy es un todo y que el mañana aunque no exista, es nuestra más bella realidad.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

viernes, 27 de mayo de 2016

EN ESTA NOCHE




En esta noche, donde el silencio se hace cómplice, donde la verdad se asoma sin entrar, donde el creerte se vuelve una paradoja, donde el tenerte se hace cada vez más efímero, más distante, donde las palabras juegan una ronda y se van, donde las lágrimas parecen tener asidero, donde el mirarte es una odisea, y donde el rozar tu piel es una tentación entre la luna y el sol, me dejó seducir por esa flor reciente que brota en medio de los dos.

En esta noche, donde el invierno no ha querido levantar el vuelo, donde las puertas de mis sentimientos se entreabren, donde la luz de las farolas de la avenida se hacen tenues, donde el frío piso de mi habitación recuerda una historia, donde las paredes recién pintadas se hacen collage, donde la canción primera que nos dedicamos no deja de sonar, donde un vaso lleno de agua reposa en la mesa, me dejo envolver por lo que aún existe aunque sin la fuerza del ayer.


En esta noche, donde las estrellas aparecen tímidas, donde el viento del norte hace remolino en el parque, donde los frenos y los pitos de los coches son el sonido permanente de la ciudad, donde la noticia más fresca fue la de hace dos días, donde un lápiz y un papel hacen un encuentro para plasmar el dolor que no se deja arrancar y que permanece en un rincón esperando que su voz de una explicación, me dejo llevar por creer que vendrá la verdad.


En esta noche, donde mis kilos de menos cuelgan en el patio, donde una pista de carros espera ser encendida, donde unos zapatos empolvados reposan al lado de la mesa de noche, donde el credo de lo sublime fluctúa entre lo verde y lo azul, entre la madurez y el verse crío; donde la risa pintada se hace llamar azucena y las hojas del almanaque han tomado el color amarillo, descubro que tus besos me hacen falta como los rayos del sol al amanecer.

En esta noche, donde mirar tu foto es el plan romántico por excelencia, donde cerrar mis ojos y sentir la brisa del mar es una transportación a lo más bello, donde el soñar despierto con estar juntos en una hamaca haciendo el amor hasta que nuestros cuerpos se eleven, es una escena puesta en lo más sagrado, donde el decirte TE AMO una y otra vez con todo mi ser, es un mañana sin final, es un beso donde no existe el tiempo, ni espacio.


En esta noche, donde el arpa celestial toca sin parar, donde los recuerdos de lo vivido aparecen entre las hojas de una planta, donde el sí de una tarde y la caricia de una mañana, se mezclan para recuperar lo esencial de lo nuestro, donde el esperar un perdón es una tarea titánica, donde la simpleza es una constante en tus palabras y tus acciones, donde el desear tenerte no aparece porque tus silencios quieren sepultar toda posibilidad de volver estar, me dejo caer ante la imposibilidad de entender tu forma de amar.

En esta noche, donde ya no espero a que llegues, donde ya no creo en las hadas, donde la calidez de lo ofrecido solo es una bolsa de sueños, donde el aparecer sin anunciarte es una locura detrás de la puerta, donde la estampilla de la reina cuelga en el portón como reliquia, donde el tic – tac del reloj es un marcha nupcial, donde la voz susurrada se ha vuelto palabra muerta, me dejo llevar por la idea que lo nuestro fue una magia que no volverá.

Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)

martes, 10 de mayo de 2016

EL AMAR



EL AMAR

El amor. Nace para crecer entre la sutileza de verse lleno de verdad, de dulzura, de calidez, bordeando a la locura para sentirse pleno entre las potencialidades y vestirse con un traje multicolor.

El amor. Desde el corazón brotan sensaciones de magia, coquetea con el donaire y se acuesta en la cama de la honestidad, detesta a la estúpida mentira que se quiere colar entre las sábanas mientras duerme plácido en los brazos del respeto.

El amor. Es el amigo fiel de la inocencia, seduce sin reparo a la pasión y se desnuda cual puro y virginal ante la mirada penetrante del deseo, que en silencio espera que la noche llegue, para que alrededor de unas copas de vino, comience la faena.

El amor. No es arrogante ni miserable, es sutil y encantador, es sublime y profundo, es de dos en un mundo creado para hacer brillar al otro, que haciéndose yo, se amalgama entre las letras de un “ya llegaste”, “te esperé”, “¿me amarás?”.


El amor. Es  tan benigno que perdona, escucha, comprende, se enaltece y hace vibrar cada momento con la más sencilla sonrisa, con la mirada encantadora y en el cada instante de un día, llena la cabeza de los recuerdos más hermosos y románticos que se haya vivido.

El amar. No es ofensa ni humillación, no es tristeza ni dolor, no es engaño ni maltrato, no es irrespeto ni amargura, no es un juego ni no decidir, no es una iletrada ni una espera en la noche a que tus sueños se vayan por la alcantarilla del patio de atrás.

El amor. Es crear, es compartir, es un cantar bajo la lluvia, es un rozar de manos y maravillarnos como la luna cambia de color, es verte sonreír y hacer que tu entrega se haga pluma que se eleva donde no haya tiempo y ni memoria.

El amor. No solo son dos palabras, que se pronuncian en un instante de efervescencia, es un sentimiento profundo del alfabeto, con una mezcla de locura, de aventura, con un dar sin pedir y con un vibrar desde el corazón.

El amor. Es una esplenda bondad que se extiende por todos las esferas del universo de los sentimientos, no es aquello que se quiera sentir, es un sentir sin querer que se apropia de todo tu ser, desde los pies hasta la cabeza.


El amar. No es herir y tampoco gritar, es verter toda nuestra identidad dejando en el otro nuestra esencia en todo lo que hacemos, es secar con besos las lágrimas derramadas por el daño causado, es dar respuestas y no problemas, es dar seguridad y no dudas.

El amar. Es dejar de pensar en el yo para empezar a pensar en un nosotros; es apostar todo, como en un juego de póker, asumiendo el riesgo de quedarse sin nada; es decir un “hola” con un tono diferente y nunca destrozar el corazón de la persona amada.

El amor. Cuando es verdadero no deja de soñar lo inalcanzable y espera siempre lo imposible, es mantenerse firme en las adversidades y prometer desde lo más profundo de su ser que, las discusiones solo serán cosas del pasado y no volver a cometer los errores otra vez.

El amar. Es extrañar, es desear, es pensarle las veinticuatro horas del día y unos minutos más, es recordarle desde que estás despierto hasta que duermes, es sentir su piel aunque no esté cerca, es volar con la imaginación a los lugares donde solo caben los dos.

El amor. Es un sentir de los dos para los dos y entre los dos, y como dice la canción: “es un espacio donde no hay lugar para otra cosa que no sea amar, es algo entre tú y yo”.


Roxanne
(Gustavo Gómez Reyes)